lunes, 10 de abril de 2017

la puerta al infierno “mitad natural, mitad humana”

El pozo de Darvaza o cráter de Darvaza, también conocido como puerta al Infierno, es una antigua prospección de gas ubicada en el desierto de Karakum, cerca de la pequeña aldea de Darvaza, en Turkmenistán. El desierto, que ocupa el 70% del país o 350.000 km², es muy rico en petróleo y gas natural.



Este cráter de 69 metros de diámetro, 30 metros de profundidad y una temperatura en su interior de 400°C se creó tras un accidente en 1971 durante unas obras de prospección de gas de geólogos soviéticos, quienes vieron cómo su equipo y sus tiendas eran tragados por la tierra. En realidad, habían descubierto una cueva subterránea llena de gas natural. Temiendo que el cráter ocasionara el escape de varios gases naturales peligrosos, el equipo decidió prenderle fuego. Estimaron que se extinguiría en algunos días, sin embargo, lleva cuatro décadas incendiado. Desde entonces arde sin parar y brinda un espectáculo impresionante. Ha habido intentos fallidos por apagar el fuego.



Varios ejemplos existen de espectaculares formaciones en la naturaleza creadas por la intervención del hombre y con una nueva vengo en esta ocasión (bueno, más o menos) que seguramente, al igual que servidor hasta hace poco, muchos lectores no conocen. Concretamente voy hablar del llamado Pozo de Darvaza o Cráter de Darvaza, también conocido popularmente como “La puerta del infierno”, el cual es especial por dos cosas: por su espectacularidad y por la curiosa historia que le rodea.

Como sus nombre indica el Cráter de Darvaza es un cráter de 60 metros de diámetro por 20 de profundidad situado en el desierto de Karakum (Turkmenistán), cerca de la población llamada Darvaza, en cuyo interior arde un incesante “infierno” desde hace 35 años (según la hipótesis más extendida). Y aquí es donde llega la mejor parte, la historia que comentaba al principio.



Aunque no existe confirmación oficial se cree que en la década de los 70, cuando Turkmenistán aún era parte de la URSS, dicho régimen envió al desierto de Karakum a un grupo de geólogos para que realizaran diversas prospecciones en busca de petróleo y gas. Dicho y hecho, pero no todo fue tan fácil ya que durante una de esas prospecciones vieron como parte del equipo era tragado por la tierra. Realmente habían descubierto nuestra cueva subterránea, “La puerta del infierno”, la cual está llena de gas natural como comprobaron los componentes de la expedición enviada por la URSS que quedaron vivos luego de prenderle fuego, y desde entonces arde.

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